CASTELO baja

Siempre ampliando el espectro de personajes para nuestras entrevistas. Ahora nos introducimos en el loco mundo del comediante. Del que se sube a un escenario con las patillas temblorosas y pretende tocar al público desde el otro lado de los focos. Y por qué os preguntaréis.

Porque contar historias es fácil, lo difícil es que los demás te presten atención y se queden con la copla. Si tienes una buena idea pero no la sabes contar con arte, olvídate.

Humorista y guionista, Antonio Castelo, que no Costelo, se ha unido al equipo Miami con el objetivo de enseñar a los creativos esos trucos que enganchan, cómo hacer para que la gente te escuche y tu mensaje sea recibido cómo tú quieres. La miga del storytelling, vamos.

¿Quién es Antonio Castelo?

Siempre he querido expresar lo que siento en una respuesta así, soy un niño encerrado en el cuerpo de un niñES BROMA. Pues un cómico normal. Trabajo en radio, tele, lo que sea. Saco todo el tiempo que puedo para hacer jiujitsu o boxear, fumar puros y tocar el banjo. Técnicamente soy un abuelo.

¿Cómo se le ocurre a uno ser comediante/humorista?, ¿cómo se consigue?

Entre interrogantes no se usa coma. Y después de ser odiado por mi entrevistadora – a lo que la entrevistadora responde esto, a lo que Castelo vuelve a responder -, diré que es algo que surgió un poco sin pensarlo. Yo iba a ser piloto militar, de hecho no fui a la Universidad después de acabar COU (sí, COU, así de viejo). Pero no me gustó el rollo de la academia y me fui. Empecé en Informática en la Politécnica de Valencia y estudié Ciencias Físicas en la UNED, efectivamente era un nerd de la peor calaña. En mitad de mis estudios descubrí la radio, se me daba más o menos bien y realmente me ilusionaba, fue todo muy poco a poco. Con 21-22 años me fui de casa y me hice profesional hasta hoy, he tenido muchos trabajos como cómico y he hecho de casi todo bueno y malo. Se consigue insistiendo, creo.

¿Cómo fue tu primera aparición frente al público?

Muy dura. Presenté los conciertos de apertura del curso de la Universidad Politécnica de Valencia. 5 minutos de stand-up entre grupos. Plaza de toros de Valencia. 10 mil personas. Medio desastroso, me lanzaron botellas cuando hice unos chistes sobre MCLAN, había muchos fans de MCLAN. Nunca lo olvidaré. Puto MCLAN.

¿Qué hay que tener para ser stand-up comedian?

Mirar con perspectiva el dolor.

¿Qué se siente cuando estás ahí arriba?

Sin ponernos trascendentales, que siempre apesta, siento que unas ansias gigantescas y horrorosas de alimentar mi ego se transforman en algo bueno cuando hago stand-up. Y también me lo paso muy bien, pienso en que por un rato todos estamos conectados y podemos visitar sitios que yo propongo en nuestras cabezas. Vaya respuesta mas intensa ¿no? Odio este tipo de respuestas.

Ahora, eres profesor en la Miami y mucha gente puede pensar que no hay nada en común entre tu trabajo y el de un creativo.

Un creativo y un cómico se dedican a vender ideas que apelen a su público. Hacemos cosas parecidas.

¿Por qué crees que es importante que un creativo publicitario aprenda técnicas de monólogo?

Porque el stand-up ayuda a estructurar conceptos, ayuda a pensar mejor, a quitar lo accesorio, a seducir a cualquier audiencia y desenvolverte frente a ellas. Un cómico es una persona que se dedica a analizar la condición humana. Un creativo va a sacar de ahí ideas toda su vida.

Una de las cosas que comparten ambas profesiones es que para llegar al público hay que encontrar esos insights comunes.

Sí. En clase lo llamamos “premisa”. Y tratamos de aprender a diferenciar las buenas de las malas y a procesarlas para sacar conceptos de ellas que nos lleven a un chiste, a un final o a nuevos conceptos. En un futuro meter entre esos conceptos un cepillo de dientes o una marca de coche es trabajo de ellos.

¿Crees que este proceso es el mismo en ambas profesiones?

Con diferencias técnicas pero muy parecido. Es el proceso de aprender a pensar y a hacer entretenimiento.

¿Crees que hay elementos comunes entre el discurso del humorista y el del publicista?

Llevo aguantándome toda la entrevista… Es que me caen mal los publicistas*. Con algunas excepciones, tú me caes genial ¿eres publicista?

* En petit comité confiesa: es un odio irracional, como se lo tengo a Los Manolos de Cuatro.

¿Qué esperas que aprendan tus alumnos a lo largo de tus clases?

A hacer un chiste sencillo. A hacer una buena premisa y sacar todos los conceptos que la rodean para poder usarlos. A presentarse ante una audiencia en directo. A estructurar una presentación de manera que sea potable para un público a la vez que venda sus conceptos importantes. A eliminar lo accesorio de cualquier idea y de cualquier texto. Y en última instancia a hacer reír con un monólogo, pero eso no es tan importante.

En twitter: @SrCastelo