Por primera vez un equipo de la escuela de Madrid fue seleccionado para la competición de Film Young Lions en Cannes. El spot ganador salió del trabajo en 48hrs entre Yerai Gómez y David Planells, dos estudiantes de primer año de Miami Ad School Madrid. ‘Ain’t a prophecy. Just numbers’. Un mensaje muy claro y muy directo que les mereció ser seleccionados. Os dejamos con una pequeña crónica de lo que han vivido esta última semana en Cannes:

Ya salíamos de España después de haber estado una semana recibiendo todo tipo de consejos y recomendaciones respecto al Festival de Cannes, y esto nos había servido para generar una duda aún más grande respecto a lo que fuéramos a encontrarnos. Efectivamente, no teníamos ni idea de lo que nos esperaba por allí.

La mañana del 17 salimos del hotel como dos niños que saben que la siguiente parada es Disneyland. Nos tenía impacientes todo aquello de lo que tanto nos habían hablado. El primer camino hasta el Palais parecía no terminar nunca, y lo cierto es que estábamos a cinco minutos del hotel.

De pronto ahí estaba ese cartel monumental que rezaba “CANNES LIONS” acompañado del León, presidiendo la entrada. Detrás la playa.
Cinco minutos fueron suficientes para recibir acreditaciones y estar dentro del festival y ese fue el verdadero comienzo de la aventura.

Ya dentro todo era novedoso: algunos expertos mostraban sus nuevas aplicaciones, los stans rebosaban revistas y panfletos, cualquiera ofrecía algo de beber, cada Agencia quería ser más notoria que la anterior, por eso no era difícil encontrarse aparatos tecnológicos avanzadísimos que ofrecían experiencias de usuario que hasta entonces no habíamos visto.

Teníamos nuestra zona Young Lions, repleta de pufs y cojines para estar, literalmente, tirados en el suelo, disfrutando de conferencias, workshops y master clases. Estaban los mejores por allí contándonos cómo lo hacía ellos. Nombres como Ted Royer, Jeff Benjamin o John Bird se paseaban por dando las claves de la nueva publicidad y de sus articulaciones en búsqueda de objetivos claros.

En caso de que las conferencias resultaran quizá no tan interesantes, contábamos con una pantalla de cine abierta todo el día en el que se proyectaban horas y horas de anuncios organizados por categorías; quizá una de las mejores formas de nutrirse e inspirarse para lo que nos vendría más adelante. Además, metros y metros de gráficas poblaban diferentes módulos a lo largo de todo el interior del palacio.

Cada tarde disponíamos de un punto de encuentro multitudinario en lo que llamaron “Connect Bar”, que se trataba de una zona chill out al aire libre donde todod los asistentes se reunían las dos horas previas a la entrega de premios del día. Allí las tarjetas volaban. Tuvimos la suerte de conocer a jóvenes y no tan jóvenes CEO de empresas como Audiodraft, Interbrand, The Daily Star, TBWA o Circus, entre otros. Estas reuniones estaban regadas de cerveza cortesía de Heineken, amenizadas por diferentes Dj’s y presididas por el sol característico de la Costa Azul.

El miércoles llegó la hora de competir como pequeños Leones, así que nos reunieron a todos para presentarnos a Adam Garone, CEO de Movember, que nos planteó un briefing en pro de los bigotes a favor del Cáncer de próstata. Como en la competición nacional, contábamos con 48 horas para resolverlo. Fueron realmente duras, los medios eran escasos y las exigencias muy altas, así que trabajamos sin descanso hasta dar con nuestra idea y ejecución. No hubo suerte respecto al fallo del jurado, pero la experiencia fue muy divertida. Chavales de todo el mundo estaban dispuestos a echar una mano, o a pedirla; lo bueno es que la mayoría estaba ya en activo en Agencias, y eso fue algo bastante nutritivo. La competición era sana y nos dió tiempo a conocer a un par de parejas que compartieron con nosotros gran parte del festival (dentro y fuera). Al final, el oro cayó en manos del equipo italiano.

A pesar de no haber tocado metal en esta competición, el festival nos recompensó con una Gala final increíble, organizadísima y repleta de publicidad buena, donde se premiaron los mejores anuncios del año y a las mejores agencias del año. Todo fue fluido, y en tan solo dos horas vimos como se recogían alrededor de 50 leones, cada cual más bonito que el anterior. Piezas como “The three pigs” para The Guardian, “I am Mumbai” para TVC, “Back to the start” para Chipotle o “Padres en Sleep” para BGH fueron las grandes triunfadoras de la noche. No obstante, cada uno de los leones destilaba calidad como para realizar solo un post de cada una (que lo haremos). Tras la gala en el Grand Auditorium, nos esperaban en la playa con una fiesta a la que acudieron miles de personas donde terminamos de hacer nuestros últimos contactos.

En resumen, una experiencia única, apasionante y revitalizante, donde entendimos cómo se dibuja el nuevo panorama de la publicidad internacional, donde todos querían mostrar cómo de bien se puede llegar a hacer las cosas y donde se premiaba el trabajo bien hecho. Desde aquí agradecemos a Grupo BBDO y a Miami Ad School que esto haya sido posible. Para nosotros ha sido algo que nunca olvidaremos.

ROOAR!!