Cambio-de-cuaderno

Cuando me bloqueo cambio de cuaderno. Voy al armario de material y cojo uno, como si la falta de ideas fuese culpa suya y no mía.

Y si me bloqueo muchísimo, bajo a la papelería de debajo de la agencia y compro uno nuevo.

Funciona.

Puede parecer absurdo, pero me ayuda a salir del bucle. Tú contra la hoja en blanco. Y si no puedes con esa, le plantas cara a otra.

Será que hay cuadernos con los que tengo más confianza, casi como con la gente.

En cambio, con los bolígrafos no me pasa. En mi vida laboral he conseguido acabar con tres bolis Bic, todo un ejemplo de tozudez.

Manías, supongo.

Esta mañana no me salen las cosas (ni las ideas) a derechas. Así que, en cuanto acabe de escribir esto, voy a cambiar de cuaderno.

Y lo haré todas las veces que haga falta.

By: Beatriz Jeréz