Carlos Yuste, Director Creativo Ejecutivo de Ogilvy Action y profesor de Miami Ad School Madrid en numerosas ocasiones, inaugura exposición el próximo jueves 10 de mayo en Graphic Book. Hemos aprovechado para hacerle unas preguntas y que nos hable de su trayectoria profesional  y nos cuente qué podemos encontrar en esta nueva muestra de su trabajo

¿Cómo decidiste que querías trabajar en publicidad?

Sinceramente, no lo sé.  Yo creo que es la propia publicidad la que elige quién debe trabajar el ella. Es por eso por lo que hay tanta gente trabajando en este sector que proviene de otras disciplinas, gente que eligió la carrera de derecho, ingeniería, periodismo, podología o interiorismo, y sin embargo, la publicidad les eligió a ellos. ¿Cómo?  Las agencias, y sobre todo, los departamentos creativos,  tienen unas reglas y una operativa muy particular, digo particular porque es una mezcla extraña de dureza y placer. Si bien hablar de dureza da pudor, porque efectivamente no es una mina ucraniana,  sí es un trabajo muy complicado a nivel de implicación personal, del que nunca descansas y donde hay que proteger la ilusión con infinita fuerza día tras día..  Si eres capaz de disfrutar así,  has sido elegido.

Háblanos un poco de tu trayectoría profesional

Terminando la carrera de derecho y trabajando en una correduría de seguros, escribía guiones para una productora de cine. Uno de estos guiones cayó en manos del consejero delegado de una agencia, y éste me concertó una entrevista con la directora creativa ejecutiva. Me presenté con traje y corbata, peinadito con colonia, con una carpetita con curriculums  y algunas respuestas aprendidas tipo mi mayor defecto es el perfeccionismo… La directora creativa,  en un acto extremo de creatividad y excentricidad, me dio una oportunidad. A partir de ahí, con dosis de trabajo y suerte,  Ruiz Nicoli Líneas, Lowe (Lola), Nca, Mccann y Ogilvy.

¿Cómo surge la idea de hacer tu primera exposición?

Que me esconda detrás del pseudónimo pelotín sánchez, significa quinientas cosas que se resumen en dos. Por un lado, una timidez paralizante, y por otro, no tomarme muy en serio mi obra. Por eso, la idea de una exposición nunca entraba en mis planes.  Fue Claudia de Juan, una persona con bastante criterio y formación artística,   quien pensó que estas obras podrían tener cierto interés para una parte de la comunidad humana.

¿Cómo te identificarías a nivel artístico? 

Por obligación he tenido que buscarme un discurso, por ello digo que he creado “historiplástica”. Esto no es más que contar una historia con el simple vistazo a una pieza. En esta técnica, el título de la obra juega un papel importante, pues es el que da sentido y cierra la  pieza. Digamos que el título es como la cartela final de un buen anuncio, es decir, que explica y da sentido a quello tan raro que has visto. Por otro lado, me encantan Marcel Duchamp, toda la corriente ready made, Jeff Koons, los carpinteros y Ricardo Rovira.

¿Qué diferencias hay entre tu primera exposicíon y esta última? 

Son obras un 47% más pedantes.

¿Publicidad o Arte? 

Uno de los 37 problemas que tiene nuestro sector, es que el cliente suele mezclar estas dos palabras de forma peyorativa. A veces piensan que están pagando una marquesina para que el creativo haga y exponga “su” arte. La verdad es que no tienen nada que ver, pero sin embargo, hay piezas de publicidad que me producen la misma admiración y estímulo que el mejor basquiat.  Definitivamente, no tengo muy clara esta respuesta.

¿Qué campaña has visto últimamente que te hubiera gustado hacer?

Afortunadamente, y aunque se pueda pensar lo contrario, a día de hoy hay un montón de campañas capaces de motivar a un santo. Suelo distinguir entre las campañas a las que yo podría haber llegado, y las que jamás se me podrían ocurrir. De éstas últimas, me quedo con  una campaña para la aprobación del matrimonio gay y la organización makehomosexualmarry.org. …

A veces  la inteligencia y el talento van de la mano.