miami haway

El 53 de la EMT hace parada en la calle Alcalá delante del bar Miami y, un poquito más adelante, enfrente del bar Haway. Los dos con aire ochentero.

Después de 6 meses cogiendo cada mañana el 53, me empecé a preguntar por qué había dos bares con nombre de destino turístico en la misma calle. Y decidí inventarme la respuesta.

Así surgió Miami-Haway, una historia de amor (sin mariposas ni florecillas) contada a través de dos puntos de vista: Carmen y Carlos.

Para mi, escribir es una necesidad. Algo que tengo que hacer si quiero dormir a pierna suelta. Pero, hasta ahora, todo lo que escribía se quedaba escondido en el fondo de mi ordenador. Una noche reuní valor y dejé que Miami-Haway se escapara.

Y ya que lo he dejado suelto, quiero que la gente lo lea (obvio) y me dé su opinión (ya no tan obvio).

Espero que os guste, que os imaginéis las patas de gallo de Carmen, que respiréis el humo del cigarro de Carlos y que la próxima vez que paséis por la calle Alcalá os acordéis de que en Madrid sí hay playa.

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Si queréis leer la bonita historia de Madrid – Haway al completo podéis hacerlo aquí.

Autora: Beatriz Jeréz