Captura de pantalla 2014-06-04 a la(s) 13.33.30

Hoy os presentamos una exposición de fotografía muy curiosa. John Cyr, fotógrafo afincado en Nueva York trae a Spainmedia Gallery su nuevo trabajo. Una serie de imágenes destinadas a revelar las historias de varios fotógrafos a través de sus cubetas de revelado. Interesante, ¿no?

El desarrollo digital de los últimos años ha dejado el proceso de revelado en un segundo plano y poco a poco va perdiendo fuerza ya que lo digital es mucho más rápido, fácil y mecánico. Pero no cabe duda de que los procesos artesanos que precisan de otra técnica, cuidado y cariño siguen aportando una experiencia extra a cualquier actividad. Por ejemplo, por muy de moda que estén los ebooks, no hay nada igual a entrar en una librería, biblioteca o pasar las hojas de papel y una vez terminada la historia, dejarlo en una estantería junto a los demás. A lo mejor pecamos de Karinismo, pero lo que es, es.

john-cyr-portrait-blog

No se pueden negar las maravillosas utilidades y ventajas que el mundo digital tiene que ofrecer, pero siempre está bien recuperar algunas costumbres inspiradoras. Este es el caso de la exposición que hoy nos ocupa: Developer Trays.

Con motivo de la próxima edición de PhotoEspaña, John Cyr presenta su particular oda a los negativos de fotografía.

Sin los cuartos oscuros y la impresión sobre gelatina de plata, no habríamos disfrutado de muchas de las provocadoras imágenes de Mapplethorpe, ni de las intrépidas instantáneas de Capa. Ahora, la tecnología digital está acabando a pasos agigantados con este proceso tradicional que marcó un siglo de fotografía. Este es el homenaje que hacemos a estos procedimientos en peligro de extinción. – Andrés Rodríguez.

Cada cubeta es única y tiene su aspecto por el uso que ha hecho de ella su propietario. Así, Cyr contactó con fotógrafos, coleccionistas e instituciones en busca de más cubetas que fotografiar, embarcándose en un viaje por toda la geografía estadounidense y consiguiendo capturar las bases de Linda Connor (“con una forma rectangular en el centro por sus constantes agitaciones de copias de 8×10 pulgadas ”), Jerry Uelsmann, Sid Kaplan (“Ambos llenos de restos de plata”), Ansel Adams o Sallye Mann, entre otros.

En 2010, quise crear un proyecto para mi tesis del máster en Bellas Artes que recogiese el tránsito de lo analógico a lo digital. Un día en mi estudio, me encontré a mí mismo mirando de una forma especial mi cubeta y decidí fotografiarla.

A raíz de esta curiosa idea, hemos querido que el propio Cyr nos cuente un poco más acerca de lo que le llevó a empezar un gran viaje en busca de las cubetas deseadas.

¿Había alguna bandeja en particular que deseases encontrar? Qué iba primero en tu búsqueda, ¿el dueño, o la bandeja?

Cuando comencé este proyecto, pensé inmediatamente en Ansel Adams. No sólo era un gran fotógrafo sino que también era un maestro del revelado. Sabía que la inclusión de su bandeja sería esencial para el proyecto pero desconocía si seguía existiendo algo de su equipo.

Finalmente localicé el contacto de su hijo, Michael. Me contó que el cuarto oscuro de su padre seguía intacto desde su muerte. Me invitó a Carmel, California, para visitarle y fotografiar la bandeja de revelado de Ansel.

En las primeras etapas del proyecto, contacté con todos los fotógrafos que conocía para ver si me dejarían fotografiar sus bandejas. Después de cada foto, me sentaba con el dueño para que me diese el contacto de algunos de sus colegas y continuar así con el proyecto. De esta forma, la idea se desarrolló orgánicamente en una colección de ochenta y dos bandejas de revelado que están incluidas en mi libro.

Durante el proceso de contactar con fotógrafos y agentes, muchos de ellos me decían que ya no tenían equipo de revelado. Este fue el caso de los estudios de Richard Avedon, Irving Penn y Cindy Sherman. Los cuartos oscuros ya no eran tan comunes en los estudios de fotografía después de todo, y mi proyecto se convirtió en una carrera para fotografiar estos artilugios antes de que desaparecieran.

developer tray 2

Imagino que esas bandejas están cargadas de historia, e historias únicas pero, ¿podrías contarnos algo sobre alguna en concreto que realmente llamase tu atención por alguna razón en particular? Entiendo que cada una de ellas representa el método de trabajo de su dueño. ¿Son tan irrepetibles como parecen?

No hay forma alguna de que dos bandejas usadas sean iguales. La bandeja de Linda Connor es un modelo estándar de 11 x 14, pero es completamente diferente a cualquier otra bandeja 11 x 14 de las que he fotografiado. Ella sólo la utiliza para imprimir en hojas de 8 x 10 y la agita constantemente en círculos. Como resultado, hay una marca de red con formas circulares en el centro de bandeja.

La bandeja de Aaron Siskind está completamente limpia porque normalmente hacía que sus asistentes la lavaran con lejía después de cada uso. La de Lillian Bassman tiene un tinte azul porque añadía Ferricianuro de potasio para blanquear sus piezas mientras se procesaban.

Para hacer un viaje tan largo buscando bandejas pertenecientes a diferentes fotógrafos, imagino que viste algo especial, algo que encendió tu imaginación y te llevó hacia la búsqueda de estos objetos. Esas bandejas hablan por sí mismas en lugar del fotógrafo. ¿Qué te dijeron? ¿Qué historias esconden?

Elegir la bandeja fue una decisión muy consciente para mi. Vivimos una época de proliferación digital y muchos de los avances en fotografía digital son increíbles. Sin embargo, han ocurrido tan rápido que los productos están obsoletos poco tiempo después de haber sido creados.

Los materiales para la fotografía analógica son más duraderos que sus homólogos digitales. Esto ocurre especialmente en el equipo de revelado. Y ¿cómo puede una bandeja quedarse obsoleta? No hay modelos nuevos. Las bandejas que he fotografiado se usan hasta que su dueño quiere hacerlo. Algunas de las que he retratado no se usaron mucho, como la de Eddie Adams. Otras, estaban llenas de restos de gelatina de plata de 50 años de impresiones como las de Jerry Ulsmann y Sid Kaplan.

Dentro de cada una está la historia de todo el trabajo que el fotógrafo ha impreso en ellas. Porque este objeto no queda obsoleto sino que es utilizado a lo largo de toda la carrera de un fotógrafo.

Cada foto que he sacado es como una huella dactilar fotográfica del proceso de desaparición de la impresión sobre gelatina de plata. Un aspecto esencial de las experiencias individuales de revelado de estos fotógrafos han sido grabadas para la posteridad, preparadas para cautivar nuestra imaginación cada vez que las miremos.

developer tray 3

Siempre hay un trasfondo más profundo que la foto en sí misma y cada pieza de arte siempre pertenece en parte al artista y en parte al público. La interpretación del trabajo deja de ser únicamente propiedad del creador una vez es revelado al público. Entonces, ¿qué piensas o qué esperas que la gente vea y sienta?

Espero que los espectadores puedan ver una parte importante del proceso analógico que lleva a cabo un fotógrafo. Durante los primeros ciento cincuenta años desde la invención de la fotografía era un proceso que sólo podía ocurrir con materiales fotosensibles. Ahora, todo está producido digitalmente. Hoy en día, hay generaciones de fotógrafos que nunca han pisado un cuarto oscuro. Estas fotografías ayudarán a que aprecien cuan única puede ser esta experiencia.

Este proyecto también es para aquellos que estén interesados en la historia de la fotografía. Tengo la esperanza de que puedan evocar las imágenes que algunos de esos fotógrafos revelaron en las bandejas que he fotografiado. Puede que incluso imaginen a un fotógrafo alzándose sobre la bandeja mientras observa una imagen revelarse.

¿Es recomendable para la audiencia conocer de antemano el proceso fotográfico para apreciar mejor las piezas? ¿Qué opinas sobre la digitalización de la fotografía? Creo que es algo parecido a la digitalización de los libros. Leerlos es una experiencia diferente; texturas, olores… Imagino que con la fotografía ocurre algo similar. ¿Crees que los métodos tradicionales están destinados a desaparecer?

No creo que la gente tenga que estar familiarizada con el proceso de revelado analógico. Sin embargo, el rol de este proceso ha cambiado de forma dramática en los últimos quince años. Prácticamente veo el revelado en gelatina de plata como un proceso alternativo al igual que el platino, la goma bicromatada o el cianotipo. Si un fotógrafo ha estado revelando su trabajo desde 1960 sobre gelatina de plata, seguramente seguirán haciéndolo de la misma forma. Sin embargo, si el trabajo de un fotógrafo siempre ha sido creado de forma digital, lo más probable es que sea producido con tinta de inyección.

La mayoría de los fotógrafos de hoy en día toman fotos digitales y por lo tanto revelan de la misma manera. Muchos de los fotógrafos que producen su trabajo en papel fotosensible, como Alison Rossiter, Chris McCaw y Adam Fuss, confían en el proceso químico de los materiales como un aspecto importante en la creación de su trabajo.

La muestra se inaugura hoy jueves día 5 a las 20h en Spainmedia.