entierro bentley

La primera pregunta a hacer aquí es. ¿A quién se le ocurriría enterrar su coche? y la siguiente es, ¿a quién se le ocurriría enterrar un coche de 372.000€? Estas son las cosas absurdas que hace la gente y luego, claro. Pasa lo que pasa.

El multi millonario y excéntrico Conde brasileño Chiquinho Scarpa, quedó tan encantado después de ver un documental sobre el Antiguo Egipto y las tradiciones faraónicas que, levitando con inspiración divina, dispuso todo para enterrar a su Bentley. Es importante tener medio de transporte en el más allá, entendemos.

Scarpa anunció el evento en su página de Facebook, donde podemos ver varías fotos suyas junto a un hoyo tamaño coche mientras sujeta con orgullo una pala. Aquí las fotos (atención a la acogida de la gente con likes, compartir y comentarios)

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Ahora es cuando respiramos todos y recuperamos la fe. El día del entierro, el empresario reveló que todo el tinglado era una excusa para lanzar la Semana Nacional de Donación de Órganos en Brasil. Había que darle la mayor difusión posible y para ello invitó a cientos de periodistas y fotógrafos que inmortalizarían el momento. Todos los presentes vieron cómo bajaban el coche a la cripta, a Scarpa secándose las lágrimas cual plañidera, y un colofón de coronas florales alrededor de la tumba.  Antes de que la primera palada de tierra fuese arrojada, el empresario se pronunció.

No estoy loco, por supuesto que no voy a enterrar mi coche.

Cuando los presentes se recomponían, ABTO (Asociación Brasileña de Transplantes de Órganos) reveló que estaba tras todo el montaje y su nuevo claim de campaña no era otro que,

Es absurdo enterrar algo más valioso que un Bentley.

Scarpa había sido juzgado por querer enterrar a su coche, pero la realidad es que la mayoría de la gente entierra cosas infinitamente más valiosas que eso.

Entierran corazones, riñones, pulmones, ojos… eso sí que es absurdo. Con tanta gente esperando para un transplante, que entierren esa cantidad de órganos sanos es uno de los mayores desperdicios del mundo.
My Bentley no vale ni remotamente tanto como eso. Ninguna riqueza, por grande que sea, vale más que un sólo órgano, porque nada es más valioso que la vida.

Por supuesto, a esto le siguió la oleada correspondiente de alabanzas por parte de los medios y la gente. A nosotros nos parece una gran campaña y un excelente uso de las redes sociales a través de personajes clave con un fin realmente importante. ¿A vosotros qué os parece?

Visto en: Contagious Magazine.