d&ad ceremony

Hace unas semanas, cuatro de nuestros alumnos volvieron de Londres habiendo vivido una experiencia única, la Graduate Academy:  un curso intensivo de dos semanas organizado por el D&AD con el afán de acercar a estudiantes a la industria creativa. El requisito imprescindible para poder participar, es haber sido nominado en los D&AD Student Awards.

Jara Domínguez, Pablo Luna, Gustavo Crespo y Elías Torres formaron parte del grupo de 57 personas invitadas a participar en este acontecimiento. Un hervidero de ideas compartidas con estudiantes de diseño, fotografía, publicidad, motion graphics y provenientes del Reino Unido, Australia, Rusia, Suecia, China, e Italia entre otros.

lapiz

Una vez en la academia recibieron conferencias de agencias como W+K London y Goodvertising, conocieron los Headquarters de Google Creative Lab, escucharon un lecture de Tony Kaye (Director de American History X) y al final pudieron participar en un concurso organizado por Diageo, (compañía líder mundial en el segmento de bebidas espirituosas), en el cual fueron juzgados por reconocidos creativos de las mejores agencias de publicidad y diseño de Londres.

A continuación cada uno nos cuenta un poco acerca de esta experiencia tan revitalizadora.

Jara Domínguez

Mi mala memoria y la seguridad de estar viviendo momentos que no merecían ser olvidados, me llevaron a escribir al final de cada día en la Talent Academy un post en mi blog. Ahora me piden que resuma la experiencia en pocas palabras, y el resultado es un montón de sensaciones imposibles de redactar.

Verano de 2013, Moleskine City London, D&AD, nervios, Neville Brody, Pencil!!!, This is Our Fault, abrazos, cheers, cheers again, and again…Lunes, ganas, bus 254, Talent Academy, Hackney, 57 desconocidos, nice to meet you, where are you from?, Spring Project, inspiración, lunch sin hambre, Andy Sandoz,  London Fields, una pinta por favor, Collyn Ahart, Widen and Kennedy, Thomas Kolster, Good Design, creatividad sostenible, vender mejor, Google Labs, emoción, Steve Vranakis, boca abierta, sonrisa, boca abierta, “you´re never too young to change the world”, sonrisa, Tony Kaye,  documental Humpty Dumpty, Cadbury chocolate, Scriberia, rotuladores, suelo, inmediatez, síntesis, Hellicar & Lewis, interpretación, sorry?, briefing, please mind the gap, cliente, experimento, grupos, Hoxton Square, KK Outlet, brainstorming, cansancio, Seymour Powell, librería Foyles, onedotzero, ideas, bocetos, tachones, concepto vs ejecución, Hyde Park, trabajo, contrarreloj, presentación, feedback, risas, fiesta, fotos, despedida, 57 amigos, keep in touch.

Pablo Luna

Todo sabe mejor cuando recibes más de lo que esperas. En mi caso, esperaba lluvia, pero hizo sol. Esperaba compañeros y encontré personas increíbles. Esperaba una buena organización y recibí el mejor de los tratos. Esperaba publicidad, recibí creatividad.

No se puede resumir el Graduate Academy en una frase, pues cada día de esas dos semanas fueron una lección sobre qué es y cómo hay que abordar la creatividad, así que, para no ser pesado elegiré dos, las que a mí más me gustaron.

La actitud: Recibimos una lección magistral sobre cómo presentar ideas. La pasión, las ganas, motivarse a uno mismo para poder motivar al público, ya sea un director creativo, los compañeros, el cliente, etc. Es decir, la predisposición es una de las cosas más importantes a la hora de contar historias y en definitiva, de vender ideas.

La precisión: Una de las cosas más importantes de la publicidad es contar algo al público mientras se le hace participe de la idea. Es decir, hacer publicidad que no sea demasiado obvia para el espectador ni demasiado complicada para entenderla. Qué se enseña y qué no para que el publico complete en su cabeza lo que estamos intentando contar. Hacerle partícipe de lo que hemos creado.

El único fallo de esas dos semanas fue no haberlas compartido con mi compañera Cristina Fité, con la cuál fui nominado, y que no pudo venir. A ella desde aquí, muito obrigado.

google

Gustavo Crespo

Repasando ahora lo que fue la academia me doy cuenta que esta empezó mucho antes de haber llegado a Londres. En el momento en el que te enteras que has sido nominado y que estás invitado a participar en ella. No conocía a nadie que haya ido antes y no se podía averiguar mucho de su contenido.

Esto no te permite generar expectativas acerca de lo que será. Sientes que en realidad la academia es una especie de bonus, y no lo más importante. Sin embargo desde el momento en que empiezas, y sobre todo al momento en que terminas, te das cuenta que es lo más enriquecedor.

He preferido no hablar mucho de ella para que si te toca ir en algún momento no tengas expectativas “altas”. Solo te puedo decir que si llegas a tener la oportunidad de ir, do it mate.

Elías Torres

Lo mejor de la Graduate Academy no es que haya sido en Londres, ni han sido las charlas de Hellicar and Lewis o Collyn Ahart (W+K), ni que la temperatura media haya sido de 25º C. No ha sido la visita a las oficinas de Google, ni el briefing que hicimos para DIAGEO, tampoco ha sido que “The Partners” haya supervisado nuestro trabajo, ni que Tony Kaye cogiera su guitarra y cantara “I’m a lemon”.

Lo mejor de la Graduate Academy es el buen rollo continuo. Ese buen rollo que saca lo mejor de ti y hace que el trabajo sea un juego. Ese buen rollo que transforma el briefing en una buena conversación y que hace de tu compañero, un amigo.