Planeas un viaje a aquella montaña maravillosa de tapete verde, solo digno de ser pisado por los pies de alguna Heidi carrera abajo. Serán cuatro noches en un solitario refugio de madera en mitad del valle. La nieve en las cimas además de contemplar la postal, invitaría a encender las chimeneas si, y sólo si, las chimeneas no fueran las de una central nuclear a menos de 500 metros. SORPRESA!

¿Cómo nos asegurarnos de que esto no ocurra? Los de Google lo tienen claro, echa un vistazo al Maps, y cuando encuentres tu destino, al Street View. Lo cierto es que la aplicación, a pesar de supuestas violaciones de privacidad con el tema “fotos en la calle sin permiso”, ha salido adelante. Como todo lo que hace Google (menos Google+).

Para su campaña de fidelización le encargaron contaron con los de la agencia BBDO, desde su sede en Moscú. El concepto: “Know before you go“; la ejecución: estas tres gráficas.