Se acaba el quarter y nos llegan mensajes tan pero tan bonitos que tenemos que compartirlos con vosotros. Aquí os dejamos lo que ha escrito Paula Cabanillas sobre su experiencia en la escuela en estos últimos quarters:

Vienes de la universidad creyéndote el rey del mambo porque eras de los que hacían las cosas más creativas allí y zas. La Miami.

Un montón de gente como tú, un montón de reyes del mambo donde acabas siendo un peón y ni si quiera del mambo, más bien del reggaetón. Y vas aprendiendo como una esponja tanto de tus profesores como de tus compañeros.

Ane siempre se preguntaba – “¿Por qué la gente es tan lista?“-. Y es verdad, siempre hay alguna idea que te hubiera encantado que fuera tuya y eso también te enseña mucho.

Acaba el quarter y sientes una evolución increíble. Ya crees que estás haciendo tu portfolio de creativo, que ya eres algo bueno en esto.

Algún profe te dice que no te enamores demasiado, que al final de la escuela como mucho habrá piezas del tercer quarter en adelante en tu portfolio.

Empieza el primer quarter de concursos. Briefs, briefs, más briefs, One Show, D&AD, la liga grande. Quieres demostrar toda tu evolución del primer quarter y sin embargo al acabar ves que cada semana has ido forzando tus límites y dado un salto exponencial, que cada semana del segundo quarter son como tres del primero y acabas exhausto, satisfecho y también algo mareado.

En las vacaciones asimilas todo y ves que ha sido un quarter que te ha roto la cabeza y tienes ganas de empezar el tercero, con la cabeza madurada y con un poco más de tiempo para mimar las ejecuciones.

En el tercer quarter trabajas para ti, no para los concursos, tienes la libertad que echabas en falta y la mente tremendamente abierta por haber tenido que rompértela el anterior. Y al final acabas con más cosas que en festivales cuando creías que producir 6 cosas era una barbaridad.

Te superas. y se cumple la profecía de aquel profesor al principio: ahora empiezas a hacer piezas de tu portfolio, piezas que hablan de ti como creativo porque ya no eres tan alumno, ya no eres tan metódico, ya encuentras tu personalidad publicitaria (aún sabiendo disfrazarte para lo que cada idea te pide), ya empiezas a trabajar para ti y a sentir a tus profesores como tus directores creativos.

Sobre todo tengo que agradecer los profesores que he tenido este quarter. Guilherme me ha permitido hacer la publicidad de la que me enamoré, esa tan fresquita, tan de copy, con tintes de humor, donde cabe el surrealismo y prima un mensaje potente. Pranay me ha hecho volver a reconocer la potencia de la gráfica, que con pocos recursos y una buena idea se puede hacer mucho y por otro lado, a como hoy en día en publicidad todo es posible; incluso hacer publicidad for good y que parezca tan fácil.

Y Chus, podría escribir tanto sobre Chus, pero podría resumirse en que ha dejado el listón muy alto como jefe. Cada clase ha sido una master class. Nos ha transmitido toda su pasión, nos ha contagiado, nos ha animado a ser menos cuadriculados y que a veces la mejor solución está en la sencillez. Me ha enseñado mucho y cada semana he aplicado lo aprendido a todo lo que he hecho en la escuela y hemos producido 12 cosas dejándonos algunas en el tintero. El ritmo, la música, los nombres, la importancia de un case, la explicación de la idea, los actos, los tiempos… Básicamente me ha enseñado los ingredientes para que suceda la magia, pero que la magia no es una matemática, sino un todo y me llevo la última frase: “La razón funciona por pasos, el corazón funciona de golpe”.

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