Seguimos con nuestra sección de entrevistas y lo hacemos con Ricardo Rovira. Durante este quarter Ricardo ha sido profesor de Visual Impact en Miami Ad School Madrid. En la actualidad, trabaja como director creativo en McCann Erickson. Si queréis conocerlo un poco más, no os perdáis esta entrevista.

1. ¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?

Salí de Bellas Artes sin ninguna idea de lo que hacer con mi vida. Por cosas del destino y gracias a mi amigo Pablo Pérez-Solero caí en Figuerola Ferretti y de ahí me enamoré de la profesión, porque era de los que hacía zapping con los anuncios. Esta agencia más tarde se fusionó con M&C SAATCHI. De ahí pasé a Ruiz Nicoli y luego a DDB en la que pasé 5 años.
Desde el 2005 estoy en McCann Erickson. Como dice el creativo y artista Carlos Yuste: “En la publicidad hay que proteger la ilusión con infinita fuerza día tras día y si eres capaz de disfrutar así, has sido elegido”.

2. ¿Qué cualidades debe tener un buen director de arte?
En mi opinión, un buen director es el que aparte de dominar los recursos formales tiene que ser capaz de elegir los que funcionen para que la idea crezca. Parte de dentro a fuera y no a la inversa. Los directores de arte tenemos el peligro de enamorarnos de recursos y es fácil caer en hacer anuncios huecos, sin contenido y que sean simplemente estéticos. Creo que en este matiz está la diferencia

3. ¿De qué fuentes se debe nutrir?
Tenemos que estar constantemente actualizándonos y más ahora con esta cascada de información en la que vivimos. Buscando nuevas ideas, viendo mucho arte, películas, exposiciones, libros, sobre todo saliendo a la calle. Es muy fácil acomodarse a fórmulas que queden rápidamente obsoletas. Mi máxima es: eres tan bueno como lo último que hayas hecho.

4. ¿De qué campañas te sientes más orgulloso en tu carrera profesional?
Tengo mucho cariño a la que hicimos para el verano de la ONCE, “La canción del Verano”; fue muy popular, sentimos que la gente disfrutó mucho viendo el anuncio. La gente pilló esa ironía de parodiar las canciones con los que todos los años nos dinamitaban, además recibimos un extra por bailar la cremita.
Para Metro de Madrid rodamos en un tono más emocional “Una pequeña historia” y “Boda”.

También recuerdo con cariño una campaña para Páginas Amarillas con un tono surrealista que se tituló “Felices encuentros”.

Reciente hemos hecho una campaña a favor de la recogida de cacas en Brunete. Me gusta porque tiene algo de parodia a los anuncios en los que la tecnología se convierte en la idea principal del anuncio.

5. ¿Qué campaña has visto últimamente que te ha impresionado?
Me ha impresionado mucho la de LOEWE colección 2012, pero aún no se si para mal…Creo que si su estrategia era cambiar el target para rejuvenecerla lo han conseguido pero esta entendida como símbolo de frivolidad, y se han cargado ese aura de elegante misterio que tenía. Cada vez que la veo me produce unas sensaciones que no sabría muy bien como definir, entre vergüenza ajena y estupor. Aunque reconozco en ella una repercusión que muchas marcas desearían.  El tiempo y sobre todo las ventas serán las que mejor la puedan juzgar.