Consejos, palabras e inspiración de profesionales y rockstars de la industria.

Esta semana entrevistamos a Sergio Alonso, Creative Copywriter en Droga5. 

Sergio_Alonso

 

¿Qué consejos les darías a nuestros estudiantes que quieren entrar en el mundo de la publicidad?

Entrar en el mundo de la publicidad no es tan complicado. Lo difícil es mantenerse en la cresta de la ola produciendo trabajo de calidad y de manera constante.

Les daría muchos consejos: que pongan amor en lo que hagan, que no se rindan, que sean ambiciosos, que conserven la ilusión y que no dejen que nada ni nadie se la quite.

Les hablaría de la importancia de formarse para ser más libres y no verse nunca encerrados en una agencia o país que les impida crecer. Que aprendan idiomas, que aprendan a editar videos, que aprendan a montar su pequeño (o gran) negocio, que aprendan a promocionar sus ideas y a ellos mismos… Y que lo hagan ¡YA! Las oportunidades son de los que llegan antes.

Les invitaría a preguntarse por las verdaderas motivaciones detrás de trabajar en publicidad. Este trabajo puede dar grandes satisfacciones pero hay que saber encajar los golpes, porque los habrá. Trabajar en esto solo por un salario no merece la pena.

En definitiva, les diría que apunten alto y disfruten del camino.

¿Qué es lo más difícil de ser un copywriter?

Hacer que las palabras produzcan emociones.

¿Cuál es tu campaña favorita y por qué?

No tengo una favorita, tengo muchas. Estas son algunas:

COCA-COLA Encounter

 

JOHNSONVILLE SAUSAGE Made the Johnsonville Way: www.adweek.com/news/advertising-branding/ad-day-droga5-has-johnsonville-employees-dream-their-own-ridiculous-ads-171678

REI #OptOutside

IKEA Beds

 

… porque me revuelven de una manera y otra.

Sabemos que a veces puede ser complicado trabajar en Estados Unidos…¿nos puedes contar un poco sobre las dificultades que encuentran creativos españoles para hacerse un hueco allí?

Comenzar una carrera profesional en Estados Unidos es especialmente difícil cuando no se tiene experiencia y se requiere de un visado. De ahí la importancia de los premios para llamar la atención de las agencias y poder obtener uno. Dicho esto, en Droga5 hay varios casos de jóvenes creativos extranjeros que han sido contratados después de unas prácticas, así que todo es posible.

Cuando se tiene más experiencia, una carpeta solida y muchos premios las cosas resultan un poquito más fáciles, aunque una vez aquí empiezas desde cero y has de demostrar tu valía otra vez, independientemente de lo que hayas hecho anteriormente. Llegar a Estados Unidos es una oportunidad y no una consagración.

¿Una frase publicitaria que defina tu vida?

Sería una muy larga, algo así como:

Recuerda que Impossible is nothing así que Find your magic, Rule yourself y Never stop never settle porque Good things come to those who wait.

¿Puedes contarnos un poco más sobre tu trayectoria profesional y sobre Droga5?

Tuve la suerte de entrar en publicidad sin una carpeta, algo casi imposible hoy en día. Ser uno de los ganadores del tour del CdeC (que espero sigan organizando) me permitió hacer unas prácticas en Saatchi & Saatchi mientras todavía estaba en la universidad. Recuerdo que mis compañeros de clase se reían porque no cobraba nada; yo sentía que me estaban pagando el master. En Saatchi tuve la suerte de dar con gente muy generosa a la que siempre estaré agradecido. Por aquella época mi vida consistía en hacer malabares entre la agencia, la universidad, los cursos del paro, la escuela oficial de idiomas y el británico; hasta que me dieron una beca Erasmus para estudiar en Bruselas. Pese a mi poca experiencia, conseguí que Saatchi me transfiriese a la sede que tienen allí. Durante un año, seguí haciendo malabares, esta vez entre el trabajo, la universidad, viajes, fiestas, más viajes, más fiestas y aprovechando cualquier oportunidad que la vida me ofreciese.

Cuando acabó mi Erasmus, lo único que tenía claro era que no estaba dispuesto a sufrir una “posterasmus” en Madrid así que me fui a Holanda y finalmente a París donde había conseguido unas prácticas en TBWA, que acababa de ser nombrada agencia del año en Cannes por cuarto año consecutivo (entrar en esa agencia equivalía a entrar en Droga5 hoy). Como todavía no había acabado la carrera, necesitaba que mi universidad, la Rey Juan Carlos, escribiese una carta autorizándome a hacer unas prácticas pero se negaron y perdí las prácticas. Después de mi justificado cabreo por la incompetencia de mi universidad, me propuse encontrar un trabajo en París. Todo el francés que sabía lo había aprendido trabajando en un hotel un verano así que contaba con una dificultad añadida. Me hospedaba (probablemente de manera ilegal) en la habitación que un amigo tenía en una residencia de estudiantes (gracias, Jaime) y mis días los pasaba entre la oficina de desempleo (desde la que podía telefonear gratis) y los retretes de un McDonald’s (donde había wifi y podía contactar con agencias). Unos cuantos cientos de emails más tarde, me ofrecieron un trabajo en Marcel. Volví unos días a Madrid para hacer los exámenes y finalmente me licencié.

En Marcel pasé varios años, seguidos de una breve temporada en Saatchi & Saatchi Suiza, vuelta a París, a Publicis, y otra vez a Marcel donde tuve la suerte de realizar varias campañas que despertaron el interés de Droga5.

Trabajar aquí es muy gratificante, no solo por la calidad del trabajo que realizamos sino también por las condiciones. La gente tiene tanto talento como calidad humana. El mito de que es muy difícil trabajar con genios no existe.

Uno es consciente del aura que tiene esta agencia: las ofertas constantes de otros sitios, los emails de productoras e incluso de desconocidos te lo recuerdan cada día. Sin embargo, es curioso cómo la gente sigue concentrada en producir trabajo de calidad. Cuando no sientes la presión de tener que demostrar lo que vales de cara al exterior, puedes concentrarte en tener ideas brillantes que es al fin y al cabo por lo que nos pagan.

droga5

 

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